Soy aficionado a la fotografía desde hace más de veinte años después de mucho tiempo de admirar arte intenté hacer algo yo mismo. Mis comienzos análogicos fueron con cámaras Zenit y Yashica para terminar esta etapa con equipos Nikon, los modelos F90X y FM2 los cuales todavía conservo y con los que sigo haciendo fotografías maravillosas. Aprendí las técnicas del revelado y copiado en blanco y negro en el Centro de Estudios Fotográficos de Palma de Mallorca -CEF- gracias a Aline a quien agradezco los conocimientos adquiridos; todavía conservo en mi casa un pequeño laboratorio de revelado en blanco y negro, aconsejo a todos que probéis este proceso, a estas alturas es casi más una experiencia mística que fotográfica. En la actualidad tengo una Canon EOS 20D con varios objetivos de distintas focales y marcas: Canon, Tamron y Tokina. Mi tendencia actual es la de que en la mayoría de mis imágenes tengan de alguna manera algún elemento humano y que ese elemento le de el protagonismo a la imagen.
En las imágenes, sean pinturas o fotografías, nos proporcionan un placer que más que percibirse se experimenta, al igual que ocurre con la música. Y hoy, más que nunca, el color en fotografía es más afín a la pintura. El matiz y la complejidad del color se deben a tres planos distintos: físico, fisiológico y psicológico. Diferentes pero que interactúan entre ellos. El color está basado en una realidad objetiva, ya que obedece a las leyes de física. Pero el color tiene sentido cuando este es percibido a través de la interacción entre el ojo y el cerebro. Para finalizar, existen distintas asociaciones de los colores que, aunque no se comprenden de forma absoluta, provocan infinitas polémicas. Por ejemplo, el color se asocia a la temperatura, al estado de ánimo, a la posición social y a otros muchos aspectos totalmente subjetivos. Así que, bienvenidos a mi Mundo de Luz, bienvenidos a la Zona Cromática.